Sistemas con múltiples aplicaciones
La incursión de la domótica en la vida diaria del hogar será una realidad
dentro de no mucho tiempo. En la iluminación, las nuevas tecnologías tienen
mucho que decir: los sistemas de control integral abarcan muchas de las
necesidades lumínicas de la vivienda, además de aportar una gran comodidad. De
momento, el inconveniente es el precio, que puede alcanzar los 6.000 euros. La
instalación, por su complejidad, es necesario dejarla en manos de
profesionales.
Los dispositivos más innovadores dan la posibilidad de programar varios niveles de luz, dependiendo de las actividades que se realicen. La domótica juega un papel importante al permitir la integración entre éstos y los mecanismos de audio, vídeo o control electrónico de persianas, así como de los sistemas de seguridad instalados en las estancias. Algunas de sus aplicaciones son el encendido automático de las luces del exterior cuando anochezca, aporte de luz diferente según la hora o apagar todas las luces de la casa al mismo tiempo mediante un único botón, una opción muy cómoda para evitar dejarse alguna luz encendida al salir de casa.
En la seguridad, la iluminación también posee un papel protagonista. Estos complejos sistemas dan la oportunidad de activar la luz al máximo para ahuyentar a posibles ladrones. Una función muy útil que poseen algunas de estas instalaciones es el modo 'vacaciones'; el mayor reclamo para un intruso es que éste tenga la certeza de que la casa está vacía. Para simular lo contrario, una memoria guarda los hábitos diarios de la familia en cuanto a iluminación se refiere para reproducirlo el número de días que deseemos.


