Mantener en buen estado las cañerías
Muchas veces parece imposible eliminar los malos olores que provienen de las tuberías. En otras ocasiones, lo que se produce son ruidos extraños, especialmente al abrir y cerrar los grifos. En la mayoría de los casos, la solución a estos problemas es muy sencilla, incluso para aquellos que no están muy familiarizados con las reparaciones en casa. Si la cosa se complica, probablemente se trate de alguna avería en la instalación.
Sin embargo, cuando detectamos olores desagradables en la cocina o el cuarto de baño, puede deberse simplemente a un mal uso de los desagües. Muchas personas están acostumbradas a utilizarlos como cubos de basura y esto provoca atascos de residuos que, cuando se descomponen, producen gases malolientes que suben por el sumidero.
El sifón
Normalmente los residuos se quedan
en los sifones, esos tubos en forma de 'S' o 'P' que unen el desagüe con la
tubería y que sirven para impedir la salida de los gases al exterior. El nivel
de agua que queda en la curva del sifón (que en Europa exige que sea de 5 cm. de
altura como mínimo) crea una barrera impenetrable que 'sujeta' el gas viciado de
las cloacas y lo devuelve al alcantarillado.
No obstante, cuando los restos se acumulan en este tubo, éstos se descomponen y generan olores que se expanden fácilmente por la casa. Solucionaremos este problema fácilmente si quitamos el tapón del sifón periódicamente y lo limpiamos por dentro. Con hacerlo una vez al mes será suficiente.



