Jabones naturales - 2
| Cepillo de cera de abejas, miel y harina de avena |
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Ingredientes:
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Elaboración Pon un termómetro de líquidos en los aceites y otro en la solución cáustica. Cuando ambos termómetros alcancen la misma temperatura, entre 49 y 60 ºC, vierte en el aceite la solución cáustica. Remueve de vez en cuando hasta que la mezcla cuaje. Esto te llevará unos 35 minutos. Espolvorea la harina de avena sobre la mezcla y remueve bien. Añade la miel y los aceites de esencias. Remueve bien. Viértelo enseguida en el molde y cúbrelo con una toalla o manta. Déjalo asentar durante 24 horas o hasta que el jabón tenga una consistencia sólida. Con unos guantes de goma, saca el jabón fuera del molde y córtalo en pedazos. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de usarlo. |

Éste es un jabón delicioso y
crujiente que te deja con una brillante sensación de limpieza. Se puede usar
para completar pastillas y también como capa encima de un jabón suave, de manera
que se pueda emplear por el lado áspero cuando se desee. Mide la cantidad de
harina de avena de acuerdo con la aspereza que desees obtener en la pastilla
acabada. Puedes complementarla sustituyendo parte de la avena por corteza seca
de naranja molida muy finamente. El resultado es un jabón áspero, con grandes
burbujas y apropiado para todo tipo de piel.


