Jabones naturales - 1
| Pasteles de canela, miel y almendra |
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El resultado es una pastilla medianamente blanda, con burbujas pequeñas y cremosas. Muy aromático, nunca obtendremos un jabón basto y áspero. Ingredientes:
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Elaboración Pon un termómetro para líquidos en los aceites y otro en la solución cáustica. Cuando ambos alcancen una temperatura igual, entre 49 y 60 ºC, vierte en el aceite la solución cáustica. Remueve de vez en cuando hasta que la mezcla cuaje. Esto tardará unos 20 minutos. Espolvorea las almendras molidas y la canela sobre la mezcla y remueve. Añade la almendra dulce y los aceites de esencias junto con la benzoína y la miel. Remueve bien. Vierte enseguida la mezcla en el molde y cúbrela con una toalla o manta. Déjalo asentar durante 24 horas o hasta que el jabón adquiera una consistencia sólida. Con unos guantes de goma, incrusta las láminas de almendra en la superficie del jabón y, si lo deseas, córtalo en siluetas con una cortadora de galletas. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de usarlo. |

Estos jabones son de verdad tan
buenos que se podrían comer, sobre todo cuando se rematan con láminas de
almendra y se cortan en bloques con una cortadora de galletas. También se puede
utilizar moldes individuales hexagonales para imitar los panales. Las almendras
ayudarán a destapar los poros y a exfoliar la piel, a pesar de que siempre estén
molidas finamente.


