Hacer un falso techo de escayola
Trazando el falso techo
Con un metro medimos los centímetros a los que vamos a colocar el falso techo y hacemos una marca en una esquina y otra en la contraria. Con la bota de marcar, se tira cuerda y así, el polvo de añil nos marcará la línea donde irá colocado el falso techo de un punto marcado de lápiz al otro. Para la primera placa, elegiremos cualquiera de las cuatro esquinas de la habitación y colocaremos cuatro puntas para apoyar la primer placa. Con un martillo se colocan las puntas cuyos agujeros se rellenarán una vez acabado el trabajo. Se marcarán dos puntas a un lado de la pared y otras dos en el otro lado donde apoya la placa.

Con un taladro, se hace un agujero en el techo real. Si el techo no es de bóveda y no tiene huecos (si es de hormigón por ejemplo), se tendrá que taladrar y colocar un tornillo al que agarrar la tira de esparto. Si el techo es hueco, con un simple golpe de martillo, se hace un agujero y en él se colocan las tiras de esparto. Estas tiras hacen de la siguiente manera: se mezcla el pegamento de escayola en polvo con agua hasta hacer una pasta ayudándonos con la espátula. Después se mezcla con una tira de esparto y se engancha un extremo en el tornillo o agujero del techo real, y el otro extremo a la plancha de escayola. Cuanto más rápido queramos que seque, más polvo de escayola añadiremos a la mezcla. También hay que añadir pegamento de escayola en el interior de todas las juntas.



